Hijos Extraordinarios

UN PATRON DE ENSAÑANZA DEL CROMOSOMA EXTRA-ORDINARIO


Este fin de semana vino a casa una amiga de Claudia. Se llama Marie.

Claudia y Marie se conocen porque una amiga común (gracias Elena), nos puso en contacto a su madre – Stefanie- y mi.

Recuerdo bien el día que nos conocimos, y lo pronto que conectamos por encontrar tanta afinidad en los planteamientos básicos, en las experiencias vividas y en el futuro que estamos trabajando para nuestras hijas.

Stefanie nos ha ayudado mucho también en el cambio de colegio de Claudia. Aunque las niñas tienen la misma edad, Marie está en un curso superior al de Claudia, lo que nos ha servido mucho para poder aprender de su experiencia y pisar sobre terreno más seguro.

El tema de la profesora de integración, el hacerlo a través del estado o de forma particular, los horarios, las condiciones…y un largo etcétera que no puedo mencionar ahora, porque aburriría a la audiencia. Tan solo quiero agradecer a Stefanie la ayuda que nos brindó en este tema, y lo que las dos juntas estamos aprendiendo ahora con nuestras hijas.

Claudia y Marie, tienen muchas en común, pero son muy diferentes. Esta experiencia de dormir en casa, que no es nueva, siempre genera expectación. En casa ya conocíamos a Marie de otras veces que nos hemos visto tanto en nuestra casa, como en la suya o de excursiones que también hemos hecho las familias juntas. Pero era la primera vez que venía a dormir.

Como ocurre en las familias grandes o pequeñas, los hermanos influyen siempre mucho. Marie tiene una hermana mayor, y Claudia por el contrario es la mayor de tres hermanos (la benjamina es muy pequeña para influir todavía, aunque con una corta edad, ya le ha “robado” a Claudia un par de muñecas con las que juega)

El hecho es que vi en Marie, cosas que en Claudia no encuentro, y al contrario. Si bien hay algunas más “trisómicas” que las hace a las dos tan maravillosamente especiales, se nota que la familia tiene más poder de influencia, así como el ambiente o las características que viva cada una.

A la hora de comer por ejemplo, las dos son muy agradecidas en cuanto a cantidad se refiere, pero es curioso, la paciencia con la que disfrutaba de cada bocado Marie, la tranquilidad de comer hasta la última miga del plato, el orden a la hora de elegir cada alimento a comer o el momento exacto de cuando beber agua. Eso transmitía mucha paz, y por unas horas nos enseñó y nos obligó a PARAR y PAUSAR nuestra velocidad.

Otro instante glorioso fue el momento de irse a la cama. Marie tiene su rutina antes de acostarse: peinarse, lavarse los dientes, preparar su cama con sus muñecos y cojines (tal y como si estuviera en casa) sus gotas de la nariz….todo un ritual. Y curiosamente, cuando Claudia hace el suyo, quizás menos organizado pero si igual de metódico, me pregunto cada noche si lo hace para perder el tiempo y retardar el meterse en la cama. Pero NO. No lo hace realmente por eso, sino como parte del mismo protocolo.

Con Marie, me di cuenta que al observarla inevitablemente la comparaba con Claudia, y entonces descubrí, que tanto ella como Claudia son metódicas en la acción, y que sus procesos comienzan antes que para el resto, porque ellas necesitan tener todo de alguna forma aprendido y aprehendido en su interior. Cuando eso no ocurre, se genera un caos interno que exteriorizan con reacciones “raras”.

No puedo generalizar este comportamiento. Sólo estoy viendo en Claudia y Marie un mismo patrón que me enseña una vez más, a observar y parar, a disfrutar, a exprimir el presente que por eso se denomina así (porque es un regalo), y a no querer imponer muchas veces mi prisa y mi vehemencia por querer hacer todo, en todo momento…

Es verdad que la realidad me exige a veces poner el turbo…y no siempre puedo contemplar la vida, como si fuera un Picasso, pero tengo claro, que momentos como estos, son los que me hacen reflexionar y me invitan a buscarme la vida para encontrar ese punto medio entre el estrés derivado de la vida real, y la calma observadora del gremio trisómico que cada día me complementa más.

Sigo agradecida a estas enseñanzas y lo que me da pena es no poder escribir más, para compartir este otro lado de la vida, este otro punto de vista que jamás habría conocido si no fuera por Claudia. Quiero, por eso, haceros participes, con la esperanza de que mis palabras algún día sean capaces de transmitir tanta gratitud.

Hijos Extraordinarios
GRACIAS LECTORES!!MI PRIMER PREMIO
Hijos Extraordinarios
INCLUSION: PALABRA DE MODA TAMBIEN PARA LOS DOWN
Hijos Extraordinarios
GRAN NOTICIA: UNO MAS EN LA FAMILIA!!!
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