Hijos Extraordinarios

NOS VAMOS AL DENTISTA


Ha amanecido un día tristón, lluvioso, algo oscuro, encapotado, otoñal, gélido, con niebla, mucho viento…vamos! en resumen, amaneció en Düsseldorf, un día como otro cualquiera…

Claudia hoy ha saltado de la cama, porque le hace muchísima ilusión su cita en el dentista que nos lleva pidiendo desde que llegamos a tierras teutonas, obviamente porque no se acuerda de lo que odia este gremio y todo lo relacionado con los “batasblancas”…

Yo me levanté animada, y como todavía tengo secuelas de la bronca de la Vecinän Comemusgüen, se me ocurrió la genial idea de hacer uso del transporte público (esto se merece otro post), para conocer en profundidad y con la práctica, su funcionamiento.

Google no se comportó y me atrevo a decir que casi hicimos la misma ruta que los propios teutones allá por la Edad Media…y tuvimos que coger un tranvía, un autobús y recorrer nada menos que 800 metros caminando (bueno, literalmente yo tirando de Claudia…)

Llegamos a la consulta haciendo honor a la puntualidad española, en donde el cuarto de hora de cortesía, se alargó casi media hora. Sin embargo no impidió que la recepcionista nos recibiera con la sonrisa profiden, marca de la casa.

La consulta un espectáculo: se nota que el espacio es aquí un bien abundante, y los materiales empleados para la construcción, así como la decoración, hacían la merecida espera bastante agradable.

Pasados 38 minutos y 21 segundos, la dentista, nos hizo pasar, advirtiéndonos de que le acompañaba su hijo, puesto que no tenía con quien dejarlo. Hasta aquí bien. El tema es que, pensando que era un niño de colegio, me encontré allí con un niño hambriento, berreando y por ello, enervando a su querida mamá, que se disponía a jugar con los dientes y la boca de Claudia…

No sé quién estaba más sorprendida, si Claudia por el bebé, o la dentista con la boca de Claudia, que parece un laberinto de dientes jugando al escondite…

TERMINÓ LA CITA.

Sí, sí, terminó. No hay más. La dentista me dijo que me daba cita para otro día, en donde estudiar la boca de Claudia….así, tal cual!

“Perdone.., me ha dicho otro día? Otra cita?” mientras mi cabeza recorría la odisea mañanera…

Sí, eso he dicho. Venga usted otro día, con la niña para que le hagamos un diagnostico”…y mi pregunta entonces, fue… “y hoy no lo podría hacer usted? O cual era el objeto de la cita de hoy?” y me contesta con una naturalidad alemana abrumadora “para conocer a la niña”

Y así, sin más! Fin de la cita!

Yo no sabía cómo reaccionar, si poner cara de Claudia: mandíbula abierta con mirada fija, en plan que-me-estas-diciendo-que-no-te-quiero-entender-porque-no-me-gusta-lo-que-oigo…o salir a coger cita…que finalmente es por lo que opte, ya que Claudia era la que estaba clavando su papel!

Ahora ya, tranquila y con cocimiento de causa….me puedo tomar con calma el tratamiento que le harán a Claudia y que la dentista ha estimado entre 4-5 años…lo que se me olvidó preguntarle es si eso incluye conocer a mas dentistas, o hablaba de tiempo neto. Mas que nada por calcular….ya que la nueva cita nos la han dado para el año que viene….

Hijos Extraordinarios
Y DE REPENTE….CLAUDIA SE SUBIO AL TRANVIA
Hijos Extraordinarios
DOBLE RETO CONSEGUIDO: MUCHAS GRACIAS
Hijos Extraordinarios
HASTA SIEMPRE, QUERIDA BIMBA