PRENSA

21M2014: I have a dream….NO AL RACISMO CROMOSOMICO


EL MUNDO

Hoy es un día especial todas las personas que celebramos con orgullo y optimismo el día internacional del Síndrome de Down.

Después de centrarse en años anteriores en la educación o en la incorporación al mundo laboral de estas personas, este año se ha elegido como lema la “Salud y Bienestar – El acceso y la igualdad para todos”.

El argumento clave es que tener Síndrome de Down no es tener una enfermedad. Se trata de un desorden genético. Y esta primera afirmación me parece un principio esencial.

Sin embargo, al igual que  cualquier otra persona, estos niños, luego adultos, pueden tener problemas de salud durante toda su vida y, por ello, lo que se pide este año, es que tengan acceso a la salud en condiciones de igualdad.

Lamentablemente en España, como estamos viendo en la actualidad, estamos todavía un paso mucho más atrás. En España estamos planteándonos, si deben o no nacer estos niños; debatimos si los que estamos vivos, tenemos derecho a eliminar a un concebido pero no nacido, por el hecho de tener un cromosoma más.

Este racismo cromosómico ha originado un gran descenso del índice de natalidad de aquellos que son identificados con Trisomía 21, respaldado por la actual ley del aborto,  que ha supuesto una clarísima vuelta a la eugenesia por la puerta de atrás bajo el disfraz de “la libertad y los derechos de la mujer para elegir”.

Igual que se penaliza el racismo por razón de color, o combatimos por la no discriminación por razón de sexo, cultura o religión, ¿por qué no se defiende con la misma fuerza el racismo cromosómico?

¿Quiénes somos nosotros para decidir que una persona con Trisomía 21, con Síndrome de Down, no es “apta” para vivir?

Por más vueltas que le doy, no encuentro más razón que la de que nos hemos vuelto todos muy egoístas y nos creemos con capacidad para decidir sobre las vidas de otros, simplemente por salvaguardar nuestra comodidad. Llamamos desarrollo y progreso de la humanidad a una búsqueda del bebe de diseño, fabricado a nuestra medida, para que no nos de problemas”. Así es como algunos entienden el progreso de la raza humana.

Y claro que es cierto que la Trisomía 21 es una discapacidad intelectual, que priva a la persona que la padece, de la cualidad más preciosa que nos confiere nuestro patrimonio genético: el pleno poder del pensamiento racional.

Pero eso, en ningún caso puede ser razón para no dejar que estas personas, con su discapacidad intelectual, puedan mostrar al mundo tantas otras capacidades como tienen, entre ellas, casi la más importante a mi juicio, la de hacernos ver a los que tenemos los cromosomas perfectamente emparejados, que en este mundo cada vez más complejo e incierto,  lleno de problemas y ansiedades, uno es más feliz cuando entrega amor, cuando lucha por ampliar sus propias capacidades, y no en lamentarse o centrarse en las que no se tienen.

Lo he dicho ya muchas de veces y es que nosotros, gracias a Claudia, somos una familia más grande, más llena, más enriquecida en alegrías, en generosidad, en paciencia y eso, -por experiencia digo-, hace a una sociedad mejor, logra una humanidad más humana. Y si todos pensáramos con esta misma sensibilidad, tendríamos que reconocer en estas personas con Síndrome de Down, una fuente de verdaderos valores.

Hoy, conmemorando el día mundial del Síndrome de Down, abogando por la salud en igualdad, yo también quiero soñar…

I have a dream….-como dijo Luther King-, y es que algún día, la Trisomía 21, deje de tener el estigma social actual, y seamos capaces de aceptarlo con naturalidad, para aceptar que un   concebido con Trisomía 21, va a ser, si le dejamos vivir, una persona con Síndrome de Down que va a poder desarrollar, como todos los demás mortales, sus múltiples capacidades, ya que lo que realmente les incapacita, como miembros de la sociedad, es un sistema sociocultural que no reconoce su derecho a un trato genuinamente igual.

I have a dream… y es que se deje de mirar como una carga, con pena o tristeza a las personas con Síndrome de Down. Es una lectura equivocada, que no les hace justicia, ya que, por el contrario, no dejan indiferente ni a sus familiares, ni a sus conocidos, ni a los compañeros de trabajo, vecinos, o cualquiera que tenga la suerte de convivir un poco con ellos.

I have a dream… y es que las personas con Síndrome de Down sean aceptadas y queridas para que puedan enriquecer una sociedad en crisis de valores. Ellos no suelen hacer apología de los valores, los viven de forma natural, ellos predican con el ejemplo…

I have a dream… y es que se acabe con el racismo cromosómico.

Y estoy segura de que algún día, mi sueño se hará realidad.

PRENSA
21M2015: MIS OPORTUNIDADES, MIS DECISIONES
PRENSA
LA VIDA CON UN HIJO CON SINDROME DE DOWN
Hijos Extraordinarios
INCLUSION: PALABRA DE MODA TAMBIEN PARA LOS DOWN