Hijos Extraordinarios

EL COLEGUEO CROMOSÓMICO


Es sorprendente y me parece a veces un sueño escuchar a Claudia hablando alemán…pero la he oído…no me lo han contado…

Se me saltan las lágrimas cuando la escucho hablar con su logopeda, o cuando da las gracias al cajero denegando incluso el ticket de compra, o cuando imita a su profesora pidiendo a todos que se callen….es tan tierna…

Es gracioso porque su pronunciación no es mala del todo, precisamente porque su dicción a veces incluso le favorece…pero sólo a veces…jajaja…o las ganas que le pongo yo en querer entenderla como si fuera ya bilingüe…

Sea lo que sea, la realidad es que Claudia ha conseguido tener sus dos primeras amigas alemanas. Las dos comparten con Claudia su cromosoma extra, su simpatía, su naturalidad y sobretodo su expresividad.

Cecilie es dos años mayor que Claudia, pero desde el minuto uno, congenió con Claudia como si se conocieran de toda la vida. Hemos intercambiado entre las familias varias visitas, y cada una ha dormido ya en la casa de la otra.

Cuando Cecilie vino a casa era desde luego una novedad para todos. Los niños sabían que era algo mayor que Claudia y a estas alturas de la vida…la edad importa mucho, con lo cual de partida mostraron un respeto increíble. Este respeto muy pronto se transformó en diversión, amistad y complicidad entre todos.

Claudia, al principio estaba celosa de compartir a su amiga, pero pronto se dio cuenta que Cecilie también se llevaba fenomenal con Lucca, así que decidió, inteligentemente, hacer un win-win, compartiendo sus dos tesoros para que todos pudieran disfrutar al máximo, como así fue.

Cecilie es Alemana y aquí no acostumbran a celebrar los Reyes Magos, por eso decidimos que ella vendría para pasar con nosotros esa noche tan mágica. Los preparativos para la llegada de SS.MM., el despertar con los regalos, el roscón a la española y el desayuno pantagruélico, son cosas que Cecilie recordará con tanta alegría como la que fuimos capaces de compartir con ella.

Claudia se encargó de contarle en qué consistía todo, cómo esperar a los Reyes, cómo poner los zapatos…y era tierno verlas…

Ese “colegueo cromosómico”, les hace compartir y sentir cosas que los demás tan sólo podemos admirar como espectadores…la paciencia con la que explicaba una en “su alemán”, mientras la otra hacia uso de la misma virtud para poder entenderla tras la enésima repetición, y las risas cuando llegaban a veces a la conclusión de haberse entendido… o no…esa es la magia que les une, que con pocas palabras son capaces de comprenderse, quererse y respetarse. Es simplemente maravilloso disfrutar de momentos así, tan tiernos, tan simples, tan verdaderos…

Su otra amiga la ha conocido en el colegio nuevo. Se llama Adeli, y es un año menor, pero están en la misma clase. También tiene Síndrome de Down, y ha ocurrido esa misma magia. Con la diferencia de que en este caso, la alumna verdadera es Claudia, porque Adeli está actuando como una auténtica maestra: primero porque lleva varios años en el colegio y por tanto conoce las normas, las reglas, las actividades, y las rutinas…algo que Claudia todavía debe aprender. Y por otro lado, por la admiración que ha provocado en Claudia el hecho de que Adeli hable alemán y español con la misma perfección. Esto para Claudia supone un gran aliciente, y ya le ha dicho Adeli literalmente que “ella le hablará siempre en Alemán, para que aprenda” y así es…porque también les he oído.

Adeli es también una niña muy cariñosa, que desde el principio ha acogido a Claudia sin otro objetivo que hacerla sentirse una más en clase, sin importarle las dificultades o los tropiezos que haya por el camino. Sabe que Claudia lo hará bien, porque tiene una confianza en ella, que desde el comienzo demostró, poniéndose a su lado, y no dejándola sola en ningún momento.

Esto es lo que me enternece de esta historia…Claudia hablando alemán, con sus nuevas amigas, que la están haciendo crecer y madurar, cada una apoyándola y ensenándole cosas que sólo con mucha paciencia, entrega, generosidad y mucha alegría natural, pueden dar y ofrecer esta gran especie, esta maravillosa raza, de la que todos los días podemos aprender algo…

Hijos Extraordinarios
LA MARAVILLOSA SENCILLEZ DE LOS NIñOS
Hijos Extraordinarios
PREMIAR EL ESFUERZO
Hijos Extraordinarios
UN AÑO NUEVO CON ILUSION Y BUENOS PROPÓSITOS
  • Sara

    PRecioso, Katerina, como siempre. Y, lo mejor, lo has contado tan bien que me las imagino a todas a la perfección. Un abrazo, familia