Hijos Extraordinarios

DOBLE RETO CONSEGUIDO: MUCHAS GRACIAS


Hoy sólo tengo palabras de agradecimiento a todos los que nos habéis acompañado en este reto.

Hemos superado la cantidad inicial que nos propusimos, llegando a un total de 3.385€. GRACIAS

Ha sido una verdadera experiencia, llena de luchas, aprendizajes y “estirones incómodos” en la que me he concentrado en disfrutar del camino, y creo que esa –después de unos días de reflexión- ha sido el éxito de todo el proyecto.

Físicamente ha sido un gran desafío para mí. Nunca antes, había nadado en aguas abiertas más de 20 metros, por ejemplo (¿)…la bicicleta no me gusta demasiado, hasta el punto que ni siquiera tenía una para la prueba, y me la prestó mi amiga Elena. Y en lo único que me defendía  más era en la tercera parte de la prueba, donde ya me advirtieron triatletas amigos, que después de las dos primeras, la de correr se hace bastante dura. Y con todo ello, sólo de pensar en dos horas de ejercicio continuo “al límite” se me ponía la piel de gallina.

Y así, con ese CV deportivo, me lancé a experimentar y ponerme al límite con el doble objetivo que me había propuesto así porque sí….una manera algo peculiar de comenzar mi cuarta década. Reconozco que la decisión de hacerlo, la tomé un poco tarde, por lo que mi entrenamiento –buscado en google- tuve que adaptarlo a las circunstancias reales de tiempo, disponibilidad y fuerzas.

El entrenamiento constante durante 8 semanas, no suavizó ni una sola brazada, ni una sola pedalada, ni tan siquiera una sola zancada de las que tuve que acometer para culminar con éxito esta cruzada.

El día del Triathlon, yo estaba igual de nerviosa que Claudia. Yo creía que iba tranquila, pero no. Y si tenía momentos en los que me distraía con otras cosas, entonces Claudia venía para abrazarme con fuerza y ternura “Mamá, tu tranquila, que yo voy a estar en la meta. Me voy a poner mis “nikes” favoritas y lo vamos a hacer genial”.

Sólo con estos ánimos, la fe ciega en que lo conseguiría, y la fuerza que me transmitía superaban mis miedos reales, incluso antes de empezar, de si sería capaz de lograrlo y llegar a la tan esperada meta.

El día amaneció cálido y soleado, lo que en teoría me favorecía bastante por lo friolera que soy, y porque amigos que ya estaban desde horas tempranas en la organización me advirtieron que la prueba sería sin neopreno. (Normalmente y dependiendo de la temperatura del agua, se decide si se nadará o no con el). Para mí esto era uno de esos “estirones” no deseados de última hora, que aumentaban la emoción, las pulsaciones y algo más de respeto a una prueba que para mí era del todo desconocida.

Yo tenía hora de salida a las 14:40, así que salimos de casa con tiempo suficiente. Todos en casa con dorsales “Home-Hand-made” en los que se veía el arte de cada uno en su máxima expresión tratando de animarme y acompañarme desde el primer momento. Todos íbamos con mucha expectación. Era un acontecimiento nuevo, emocionante y sabíamos que era un día muy especial.

El ambiente de la ciudad acompañaba mucho y estaba todo muy bien organizado. El único agente distorsionador fue el clima: una bajada de temperaturas paulatina, que se agudizó con un viento permanente que seguía aumentando emoción a la prueba.

A la salida del agua

Primera parte: 750m nadando. Cuando debía llevar unos 50 metros, creí de verdad que sería incapaz de seguir adelante…el viento estaba haciendo que la corriente nos empujara en contra, y además de no ver nada (el agua era turbia) mis rivales me empujaban con fuerza. En esos momentos mi mente “me reprochaba” no haber entrenado más puesto que esa parte no la había tenido en cuenta. Decidí, por tanto, ir a mi ritmo, nadando con toda la fuerza “medida” que podía entregar a la causa, y sabiendo que al final del agua, se habría acabado la “parte dura”.

Al acabar, subiendo las escaleras hacia la bici, medio mareada, oía los gritos de la gente animando. Era un silencio lleno de gritos de los niños, Inigo y los amigos desgañitándose “Vamos mamá” “venga peloten”…y eso me dio fuerza para volar hacia la bici.

En la bici

Segunda parte: 20,7km en bici. Tenía frio. Y seguía tiritando. El viento no me servía para secarme, sino para empujarme en contra. Pero fue emocionante ver la ciudad preparada “para mí”, vacía y lista para la prueba. Y en medio, la gente gritando y animando a pesar de no ser un “Contador” haciendo sprint. Las fuerzas flaqueaban, y me tome una chocolatina que llevaba preparada, como premio a mi esfuerzo, justo como lo había planeado, a mitad del recorrido, sabiendo que ya me quedaba la parte dulce de la prueba. Era emocionante, ver a la gente aplaudiendo…

En la transición, me encontré un amigo que acababa de terminar la prueba y estuve a punto de cambiarle el chip…pero sabía que Claudia me esperaba en la meta, y de nuevo me conciencié para salir a trotar mi última prueba.

Tercera parte: 5km corriendo. Este recorrido era dar dos vueltas a una distancia de 2,5km. Así que, tal y como había leído, empecé de menos a más, tratando de dosificar el poco aliento que me quedaba. De nuevo me encontré a todos animando, lo que me dio “alas” y de repente las piernas dejaron de pesar por unos instantes. La primera vuelta la utilicé de reconocimiento, sabiendo que volvería por el mismo camino, como parte final del reto, y esto me generaba curiosidad. La segunda vuelta, la comencé de nuevo con los gritos, ánimos y aplausos de la familia y amigos que me acompañaban con tanta pasión, que sentí su impulso para culminar la última vuelta sin fuerza pero con mucha emoción.

Llegando a la meta

Lo mejor de todo….los últimos 100 metros. Todos animando, gritando, emocionados…yo más….y de repente, en una esquina Claudia esperando con una cara de felicidad, gozo y complicidad….que me ayudó para cruzar los últimos metros con una sensación de satisfacción, de agradecimiento, de agradecimiento, de agradecimiento…de agradecimiento.

Ha sido un viaje apasionante desde su comienzo. Una vivencia increíble y un aprendizaje permanente.

Ha sido un doble reto, y creo que sin la ayuda y apoyo de todos vosotros, me habría rendido por el camino. Pero sois muchos los que nos habéis apoyado, seguido y animado: Montse, Jordi, Laia, Christoph, Paloma, Maria, Silvia…!!

He colgado un video en Instagram , y a continuación dejo el link de la Fundación Garrigou con un video muy bonito que han preparado para daros las gracias a todos.

HASTA LA PROXIMA!! Y GRACIAS, especialmente a Claudia, que al fin y al cabo es la protagonista de toda esta historia. Y yo por la suerte que tengo de poder experimentarlo.

LA META

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