Hijos Extraordinarios

CLAUDIA Y SU HERMANA OLIMPIA


Hace tiempo que no escribo y lo echaba de menos. Quiero empezar agradeciendo a todos los que me habéis escrito durante este tiempo de sequía y a todos los que os habéis unido como seguidores a pesar de no haber publicado nada desde marzo.

Han pasado muchas cosas, la más importante de todas: el nacimiento de Olimpia en Agosto. Durante este tiempo, hemos tenido que volver a aprender a organizarnos. Ahora con cinco criaturen, tenemos que tener más ojos y manos que nunca…pero todo va bien, y poco a poco va tomando forma de nuevo.

Tengo mucho que contar, pero vayamos por partes y por días….Hoy quiero escribir sobre cómo Claudia ha vivido hasta hoy la llegada de una hermana, y cómo ha sido su comportamiento desde que embarazada de casi cinco meses, y ya con tripa sospechosa, les dimos la noticia a los niños.

El hecho de tener una hermana y no otro hermano, era -para todos- distinto, pero para Claudia era además maravilloso, después de tanto varón. Y aunque todavía le gusta más el fútbol que las muñecas, ahora el juego con sus bebés, es más real y varias veces la he visto aplicándose a fondo e imitando exactamente lo que yo hago con su hermana.

Pero ya desde que les anunciamos la buena nueva, Claudia ha sido una espectadora increíble. Todos los días me miraba la tripa mientras preguntaba qué tal Olimpia, incluso parecía que hubiera cogido la rutina diaria de preguntas:

Al levantarse “mamá, qué tal has dormido?, y Olimpia, ha dormido bien?”

Por la tarde “mamá, qué tal tu día, has trabajado bien? Has comido bien? Y Olimpia se ha portado bien?”

Al acostarse “mamá, que duermas bien, y Olimpia tú también” mientras daba un beso a la tripa…Y así todos los días hasta que se iba acercando la fecha, y entonces, me hizo la pregunta clave:

“Mamá, cuando va a nacer Olimpia?”

“Pues no sé Claudia, cuando Dios quiera…” le contesté.

Y me respondió contundentemente: “Pues dile a Dios que se dé prisa, porque quiero verle ya la cara”.

A los dos días nació Olimpia. Una alegría para toda la familia, que nos ha obligado a reorganizarnos y acostumbrarnos de nuevo a tener un bebé en casa. Algo maravilloso que incluso los niños están disfrutando más que otras veces, puesto que son más conscientes y pueden vivirlo más.

Claudia quiere ayudarme siempre…la quiere bañar, darle el biberón, llevar el carrito…pero cuando más disfruta es, sin duda, cuando la coge en brazos. Es un cuadro como para congelar la imagen por unos segundos: su manera de arroparla entre sus brazos es una mezcla entre la ternura natural e innata que irradia con sus gestos y mirada, con la fuerza incontrolada y muchas veces tensa por su consciencia de que no es un muñeco, sino su hermana pequeña de la que en esos momentos es responsable.

Nunca sale de casa sin darle un beso de despedida, aunque Olimpia este durmiendo…e igual hace al llegar del colegio, después de lavarse las manos (un hecho significativo, teniendo en cuenta que hasta ahora no había manera de conseguirlo y sabe que es la única condición para besar a su hermana).

Claudia es muy cariñosa con sus hermanos –a su manera, claro- . Pero he observado una diferencia en su trato con Olimpia, y es que ejerce de hermana mayor. Con los demás hermanos, se siente entre iguales, puesto que está acostumbrada a jugar con ellos, a compartir, discutir, van juntos a todas partes… Y aunque con cada uno tiene una relación algo diferente, no dejan de ser sus compañeros de faena diaria.

A Olimpia sin embargo, la ve como un bebé, y eso a Claudia le hace sentirse mayor y responsable. Y por el hecho de ser niña, le añade un plus de confidencialidad que ha expresado de alguna forma en las cartas y dibujos que le hace con frecuencia, en los que expone cómo serán las dos de mayores o le cuenta las cosas que tiene que aprender y que ella está dispuesta a enseñarle porque son “cosas de chicas” –como ella dice-.

Son bonitos estos momentos. Escribirlos me ayuda a cristalizarlos. El tiempo pasa tan rápido que de vez en cuando parar y ver, observar, contemplar…me ayuda a valorar más la suerte que tengo y lo afortunada que soy, de poder vivir las cosas con una intensidad especial por el hecho de hacerlo de la mano de Claudia. Ella me hace ver las cosas con una perspectiva muy distinta.

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  • sweet ale

    Enhorabuena a toda la familia!!! cúanto me alegro !! ya nos irás contando nuevas aventuras y experiencias; te echábamos de menos. Un beso fuerte,
    Paula Táboas


  • Marta

    Muchas felicidades!!! Me alegro mucho que todo haya ido bien y que estéis disfrutando tanto de la pequeña Olimpia!! Gracias por compartir con nosotros, un abrazo


  • Susana Rodríguez

    Felicidades pareja! Sois extraordinarios y vuestros hijos son afortunados de tener los padres que tienen, al igual que vosotros lo sois por tener unos hijos tan maravillosos. Os echamos de menos. Cuando será el próximo paseíto por Madrid?


  • Pilar O

    Katerina q ilusión q hayas vuelto a escribir! Es fenomenal imaginarnos a Claudia besando a su hermana o sosteniéndola en brazos con esa ternura suya tan especial y con responsabilidad. Tengo unas ganas enormes de abrazar a las dos. Continúa escribiendo, es muy reconfortante leer lo que cuentas. Un beso y hasta pronto


  • Sara

    Bravo por tu vuelta al blog y bravísimo por Claudia. Me la imagino perfectamente gracias a tu descripción. Qué ternura. Así, en la distancia, me las como a las dos con patatas, ¡qué ricas, por favor!. Un beso, familia